Covid adentro | Últimas Noticias


Durante semanas les he comentado la evolución de la pandemia de covid-19 a compañeros ubicados en otros pueblos y que están interesados en lo que pasa en Venezuela, en particular en el desarrollo de la revolución bolivariana. Los textos los he fundamentado en los reportes epidemiológicos, así como en las declaraciones oficiales de los voceros de nuestro Gobierno bolivariano, en relación a las medidas para el control de pandemia, así como su valoración de la situación. No he contado una historia real de contagio, porque sencillamente no lo conocía, ningún miembro de mi familia o compañero de labores, afortunadamente, había sido diagnosticado positivo, hasta ahora.

No entraré en detalles sobre “el caso cercano”, por razones obvias, pero si comparto algunas reflexiones que surgen a partir del conocimiento del mismo. Primero, hay temor de reportarse al Sistema Nacional de Salud Pública, pues se teme ser aislado en los lugares previstos para tal fin, de tal manera que se autorecluyen en sus casas. Se notifica, cuando se presentan los síntomas y el pánico se hace presente. Además, hay vergüenza de admitir ser positivo, dado que existe la estigmatización de la condición.

Segundo, cuando se comienza a buscar asistencia médica pública o privada encontramos las distancias, entre la realidad y el discurso oficial. Solo tres elementos apuntaré en función del caso que conocí: primero, los traslados no son accesibles y garantizados con seguridad; segundo, la admisión en los centros médicos es limitada y hace que los pacientes tengan que rotar por varias entidades sanitarias; tercero, una vez ingresados, la dotación de medicamentos es escasa y los familiares deben sufragar los elevados gastos de los que no existen.

Finalmente hay que dar cuenta que el personal sanitario está agotado, con síntomas de fatiga, pero comprometido en lo que convenimos en llamar la primera línea en la lucha contra el covid-19.

Lo anterior no descalifica de manera alguna los propósitos propuestos por el Gobierno bolivariano para controlar el covid-19, cuyos resultados están a la vista y no son para nada despreciables; sino problematizar el accionar en lo concreto, ya que hay que superar todas y cada una de las limitaciones para garantizar la atención médica oportuna y de calidad.